Criminales normalizados

Repitiendo la consigna del semental de becarias con residencia en Galapagar, la portavoz de Podemos en la Asamblea de Madrid, Isa Serra, ha comparecido en el atril podemita para asegurar que "es evidente que la delincuencia callejera de estos días es cosa de la ultraderecha". Una condenada a 19 meses de prisión por atentado a una policía municipal en abril de 2020 repartiendo culpas por los butrones y comercios reventados de esta semana viene a ser lo mismo que la madame del Don Angelo prostubilar de la Junta de Andalucía socialista exigiendo que se proscriba y pene la prostitución.

La vándala de novelita feminista se dio a conocer rompiendo el techo de cristal en el sector de los chorizos de poca monta. Rompiendo el techo de cristal, y el de las sedes bancarias, por cierto. Igualdad de género en la consumación de pequeños delitos "económicos" en su antiguo rol de agro-desfalcadora que, básicamente, estribaba en reventar cajeros en Madrid usando la silicona para algo mucho menos patriarcal que para rellenarse los surcos de la cara; boicotear las cerraduras de las oficinas bancarias porque, como todos los border line del podemismo, creía que así jodía a Francisco Granados en lugar de al proletariado. Vamos, que la nena es de la vieja escuela de Rita, la stripper asalta capillas de Ventas y ex de Errejón.

La otra nena, de las muchas de Iglesias, se libró de la cárcel por una diferencia tempo-punitiva de 5 meses y un día por gritarle "mala madre, hija de puta" a una agente durante un alzamiento. Tras la sentencia, la de Unidas Podemas, con cara de border line a punto de entrar en el convento, salió llorando en Twitter porque la querían mandar al trullo como modo de "criminalizar a quienes cuestionan las políticas antisociales". Es curioso cómo, a la hora de verdad, cuando les pillan con las manos en la masa las empoderaditas sollozan  en vez de echarle dos ovarios muy feministas a la vida.

A pesar de su ya prolífico historial delictivo, para los medios de comunicación hegemónicos, Clara Serra sigue entrando dentro de la categoría de políticos homologables a los que aún se rigen por la decencia. Ya sea por falta de memoria, por afición, o por pereza. 

Con el vicepresidente del pegote gubernamental ha pasado siempre lo mismo. Hoy, Iglesias difunde homilías en el Congreso, en su Twitter, y en los medios en los que goza de ecuanimidad, cuando no de absoluta admiración, aunque un tipejo con un nombre muy parecido al suyo figurara en la documentación incautada por la Guardia Civil el 30 de septiembre de 2013 que demostraba que un tal Pablo Iglesias Turrión era uno de los contactos de "referencia" en Madrid de Herrira, la estructura batasuna de apoyo a los presos de la organización terrorista ETA. Pero debió ser en su otra vida, la que no cuenta, como dijo de la vicepresidenta Calvo. Porque en esta España, capada moral e históricamente por el PSOE, lo único que no caduca es el franquismo, la "alerta antifascista" decretada por Iglesias y Adriana Lastra, y el maltrato femenino. 

Eso sí, en la España de hoy nada te impide dirigir la nación, si has sido apoyo activo durante años de una banda terrorista, si te has forrado con el narcotráfico hispanoamericano, si tienes un suplicatorio en el Tribunal Supremo pedido por un juez de instrucción por daños informáticos, revelación de secretos y denuncia falsa, si has puesto en la diana a periodistas disidentes. Los delitos y miserias de los políticos de izquierdas expiran más rápido que los yogurts de Arias Cañete.

En la España de hoy, si eres de Izquierdas, como Enrique Santiago, la cuota PCE de Iglesias en el Congreso, puedes llevar ante la Fiscalía a "tuiteros misóginos que atenten contra el decoro de la "marquesa de Galapagar" por llamarla "marquesa de Galapagar" aunque hayas sido abogado de los violadores de niñas de las FARC.

En la España de hoy, si eres de izquierdas, un ministro del Interior puede fabricar un informe policial falso para ocultar el linchamiento físico a un partido de la oposición sin firma, número de carné policial, membretes erróneos y sin el nombre de la unidad que lo realizó. Y si eres de izquierdas y del PSOE puedes firmar una carta con el etarra Pernando Barrena y Puigdemont para atacar a VOX en Bruselas, básicamente, porque, salvo honrosas excepciones, los medios de comunicación siguen equiparando a Abascal con Otegi, al único partido que hace oposición para salvar a la nación con Bildu, a los que luchan por el bien con los que luchan por el mal. Siguen manteniendo en público la tramposa teoría de la España polarizada cuando la única realidad es que vivimos uno de los peores momentos de nuestra historia a mercé de delincuentes y navajeros a sueldo. El problema no es la España polarizada, es que en la batalla del bien contra El Mal, periódicos, televisiones, y periodistas comprados han elegido la pereza o hacer la guerra con criminales normalizados.

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2 comentarios

Antonio Pérez-Vico
  • Hace 15 días

<span style="color: rgb(5, 5, 5); font-family: 'Segoe UI Historic', 'Segoe UI', Helvetica, Arial, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 19.9995px; white-space: pre-wrap; background-color: rgb(255, 255, 255);">Iván Redondo, un desconocido para la mayoría de los españoles, es un personaje peligroso para la democracia y libertad en España. Destacado y presumido estudiante, siempre aspiró a lograr mandar en España. Y sin presentarse a las elecciones por ningún partido, su ambición, aspiración mesiánica paranoica y falta de escrúpulos, le ha llevado a la Moncloa. Hoy, este personaje oscuro y sin escrúpulos, Iván Redondo, es el cerebro, el cerebro de Sánchez no existe, del Gobierno comunista en España...</span>

Antonio Pérez-Vico
  • Hace 17 días
CRIMINALES NORMALIZADOS, DE CRISTINA SEGUÍ...
UNA PERIODISTA VALIENTE, MUJER, QUE NO LE TEME OPINAR Y DECIR LA VERDAD, AUNQUE NO LE GUSTE A LA GENTUZA DE LA IZQUIERDA ESPAÑOLA...